Izabal, 15 de noviembre de 2016.- Una mujer de origen hondureño junto a sus tres hijos, acudió el 14 de noviembre, a la delegación departamental de la Procuraduría General de la Nación (PGN), quienes según el primer reporte, eran víctimas de abuso físico y emocional por parte de su pareja.
El motivo por el cual la mujer se abocó a la sede de la delegación departamental, era porque su hijo de ocho años no figuraba en el Registro Nacional de Personas y no podía ser inscrito en la escuela. En el desarrollo de la consulta, el niño dijo a los trabajadores de la PGN que su papá golpeaba a su mamá, lo que provocó la acción inmediata.
Al ser interrogada, la mujer afirmó que sus dos hijas de 11 y 13 años estaban encerradas en una habitación de la casa, por lo que se coordinó el rescate. El caso fue puesto ante juez competente, quien otorgó medidas cautelares a favor de la madre, advirtiendo que su pareja no debe acercarse a ellos.